Hay que poner de relieve la repercusión de la movilidad de mercancías dentro de la ciudad. Es una actividad necesaria para mantener no sólo su actividad económica, sino también la vitalidad de la misma. Representa el último eslabón de la cadena logística para proveer la ciudad y ha de poder convivir con el resto de las funciones urbanas.
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El reparto de mercancías en ciudad se caracteriza por tener unas fuertes limitaciones de tiempo y espacio. Las operaciones de carga y descarga coinciden frecuentemente con la hora punta de tráfico en la ciudad y deben realizarse durante el horario de apertura de las tiendas. Por otro lado, es importante el lugar donde se realizan estas operaciones puesto que es importante evitar, en la medida de lo posible, su interferencia con el flujo de tráfico. Las paradas de estos vehículos son frecuentes y de corta duración: a menudo, cuando la parada es inferior a los 5 minutos, los conductores prefieren estacionar el vehículo enfrente mismo del establecimiento, para minimizar la distancia de las idas y venidas al vehículo.
El movimiento de mercancías en la ciudad, a diferencia del de viajeros, no tiene otra forma de hacer llegar la carga a destino más que por carretera por razones de coste y flexibilidad. Para distribuir en ciudad el cargamento de un camión pesado son necesarios unos 8 vehículos de pequeño gálibo.
Se puede comprobar un fuerte incremento en el número de vehículos destinados a reparto urbano en nuestro país:
– El parque de vehículos comerciales en la Comunidad de Madrid se ha multiplicado por cuatro en los últimos quince años, a un ritmo superior a las matriculaciones del resto de vehículos. En el año 2003 ya suponía más de un 16% de las matriculaciones totales.
– En la ciudad de Barcelona uno de cada diez vehículos matriculados es de tipo comercial, y el 17% de los desplazamientos en vehículo que se hacen en el interior de la ciudad son de vehículos comerciales.
Pese a ello, el parque de camiones sigue siendo antiguo: aunque el 50% del parque es de los últimos 10 años, el 25% todavía es anterior a 1990.
En España, 613 millones de toneladas fueron transportadas en el interior de los municipios en el año 2003. La distancia media de desplazamiento fue de 9 km, contabilizando 4.455 millones de kilómetros recorridos en ámbito urbano (Ministerio de Fomento). Esto supone el 33% del volumen total de mercancías transportadas, teniendo en cuenta sólo aquellos vehículos de más de 3,5 toneladas. Además, según la misma fuente, los vehículos que se desplazan en el interior del municipio viajan a un 53% de capacidad.
Pese a las evidentes mejoras técnicas de los vehículos para reducir el consumo de energía (un camión El consumo energético del de 40 toneladas, en 2001 consumía 33 litros a los transporte de mercancías es
100 km, frente a los 50 en 1970), el transporte de del 43% de toda la energía mercancías consume un 43% de toda la energía destinada al transporte.
En España, en el ámbito urbano, se estima un consumo de 1.470 millones de litros de fuel que equivalen a 3,9 millones de toneladas de CO2 emitidas al medio ambiente urbano. Estas cifras muestran que el impacto del reparto de mercancías en ciudad es significativo y ha de ser tenido en cuenta a la hora de desarrollar un PMUS.
Fuente: Guía práctica para la elaboración e implantación de Planes de Movilidad Urbana Sostenible. Ministerio de Industria, Turismo y Comercio.